miércoles, 23 de abril de 2014

BESITOS O SUSPIROS DE MERENGUE

 ¡Qué peligro tiene la receta de hoy!, hasta yo que no soy golosa me puedo comer cinco de éstos seguidos...Eso sí hay que tener muchííiiiiisima paciencia para secar estos besitos o suspiros de merengue en el horno....cuatro horas estuvieron los míos....a baja potencia si, pero 4 horas. Aunque el resultado merece mucho la pena. La receta está en muchos blogs, de hecho todos los que he visto usan las mismas proporciones. He visto que el tiempo de secado de unos blogs a otros varía, y que desde una hora y cuarto hasta tres horas...y los míos cuatro...supongo que dependerá del tamaño y del horno. Algunos le añaden algún saborizante, aunque yo no le he añadido nada. Sobra decir que son ideales para celebraciones, para completar una mesa dulce, para repartir entre nuestros invitados....y ahora que vienen Comuniones seguro que son un éxito. 
 INGREDIENTES (la medida que tendréis que coger es la de la clara de huevo, lo que pese ésta o estas será la misma cantidad de gramos que habrá que añadir de azúcar glass y azúcar blanquilla, mis cantidades equivalen a 4 claras de huevos M):
  • 118 gr. de clara de huevo (podéis poner pasteurizadas, aunque montan mejor las frescas).
  • 118 gr. de azúcar blanquilla
  • 118 gr. de azúcar glass
  • Una pizca de sal
  • Unas gotas de zumo de limón
  • Colorante alimentario en gel (el mío el rosa de Wilton)


 PREPARACIÓN:
El secreto para que la receta salga es conseguir un merengue francés consistente y secar los merengue completamente en el horno, para evitar que al mordisquear el interior quede de textura chiclosa. Por lo que empezaremos montando el merengue. Ya sabéis los pasos básicos a seguir para que las claras monten bien. Lo primero es que el bol y las varillas de la batidora estén completamente limpias (yo lo monté en la Kitchen Aid, reconozco que eso es partir con ventaja..), otra premisa para que monte bien es que en las claras no caiga ningún resto de yema de huevo. Empezamos a montar las claras con una pizca de sal a temperatura media y cuando empiecen a burbujear las claras vamos añadiendo el azúcar blanquilla poco a poco. Una vez completamente añadido todo el azúcar blanquilla subimos un poco la potencia, añadimos unas gotas de zumo de limón y seguimos montando hasta conseguir una masa que haga picos y al poner el bol al revés no se muevan, y, por supuesto no se caigan.
Una vez montado el merengue añadiremos el azúcar glass tamizado, y, con la ayuda de una espátula, mezclamos con movimientos envolventes, de abajo hasta arriba, evitando bajar el merengue y ponerlo liquido. Separamos el merengue en dos boles y en uno de ellos le añadimos el colorante que más nos guste, poquito a poco, para que no quede un color muy subido, pero siempre teniendo en cuenta que luego pierde algo de color en el horno.
Metemos cada uno de los colores en una manga pastelera. Yo he usado una boquilla lisa para los blancos y la boquilla 1M para los rizados. Vamos vertiendo montoncitos sobre la bandeja de horno forrado con papel vegetal. Si queréis que no tarden tanto en el horno los haremos más pequeñitos. Introducimos las dos bandejas en el horno precalentado a 80º, cambiando las bandejas de vez en cuando para que tenga una cocción uniforme en las dos. 
Cuando veamos que se despegan del papel con facilidad podemos ir probando para ver si están terminados. Si después de terminarlo vemos que se nos queda el interior chicloso seguiremos la cocción hasta que estén completamente secos por dentro y por fuera. Una vez conseguido este punto sacamos, dejamos enfriar y guardamos en un en una lata o bolsa con cierre hermético. Dicen que aguantan 2 o 3 meses.....aunque ya os digo que es imposible que duren tanto tiempo...son un vicio.
Y con ellos os dejo, disfrutad del día.
Lidia.

lunes, 21 de abril de 2014

ESQUEIXADA (ENSALADA DE BACALAO)

Este año ha sido el que menos dulces de Semana Santa he comido, pero sólo de verlos estoy ya cansada....necesito un relax (seguro que no por mucho tiempo), por lo que lo único que me apetecen sólo platos salados y fruta, que compensen. Esta ensalada es ideal para  ello y además para aprovechar los restos de bacalao que nos hayan podido sobrar de la Semana Santa. Esta ensalada de bacalao o Esqueixada es un plato típico de la cocina catalana, muy básica pero que ha traspasado fronteras geográficas. Los ingredientes básicos son los que os pongo, aunque el pimiento verde y rojo también es habitual, así como otros ingredientes que se pueden añadir. Con esta ensalada os quería comentar que he colaborado con la guía gastronómica HouseTrip, hablando de la cocina catalana, en el enlace podéis ver una recopilación de las recetas más famosas de la cocina catalana, de sus restaurantes más emblemáticos, así como sus mercados. 
 INGREDIENTES:

  • Tomates
  • Bacalao desalado (yo lo compré en tiras, ya desalado)
  • Atún en aceite
  • Cebolla o cebolleta
  • Aceitunas negras
  • AOVE, en este caso variedad Arbequina de la marca Bronze & Mora
  • Vinagre
  • Sal
  • Pimienta negra

Bronze y Mora son una tienda online donde se encargan de buscar los mejores AOVES en las almazaras de todo nuestro territorio para después embotellarlos bajo su propia marca. Todos sus aceites son virgen extra, monovarietales y tienen denominación de origen. Pero además de embotellar los mejores AOVEs de nuestro país también miman mucho la presentación de cada una de las botellas y también tienen estuches en presentación de lujo, como el Noir, que me enviaron a mi, con una presentación muy bien cuidada, super elegante, y además hasta personalizada con una tarjeta....ideal para hacer un regalo. 


PREPARACIÓN:
La ensalada no tiene ningún tipo de complicación en su elaboración. Si no compramos el bacalao ya desalado podemos hacerlo nosotros mismos, desalando los trozos de bacalao en agua durante unas 36 o 48 horas, cambiando el agua 3 o 4 veces. Una vez desalado estará listo para usarlo.
El resto de ingredientes también tienen que ser de calidad, fundamental en este tipo de ensaladas. Lavamos y picamos los tomates. Igual que la cebolla o cebolleta. Disponemos en vasos individuales (para darle una presentación más chic) o en un plato. Añadimos el atún en aceite, las aceitunas negras y el bacalao desalado. Salpimentamos, añadimos el AOVE, y en su caso también vinagre, si nos gusta. Podemos también guardarla en el frigorífico durante unas horas para que asiente bien los sabores. Servimos.
En muchas Comunidades autónomas hoy sigue siendo fiestas, para todos vosotros disfrutad del día, y para los que no, nos queda un lunes largo para afrontar la vuelta a la rutina.
Feliz lunes.

lunes, 14 de abril de 2014

HUEVOS BROWNIE DE PASCUA DECORADOS

 Ya hacía tiempo que quería preparar esta receta. Hace tiempo que me enamoraron los brownie en cáscara de huevo de Sandeea. Pero es que además, hace unos meses le vi a mi amiga Beatriz, de Dulces Btrix, estos mismos huevos, pero además decorados, curiosamente también con una técnica que nos enseñaba en su día Sandeea con sus huevos de Pascua decorados con servilletas, además de otra variante de éstos decorados con colorante alimentario y pegatinas (yo ya no he llegado a lo de las pegatinas, sólo he decorado con colorante y con servilletas). Es una receta bastante laboriosa y entretenida, el resultado está claro que visualmente es precioso, y además si os gusta el brownie seguro que disfrutareis al máximo, sin contar el entusiasmo con el que los niños se los van comiendo, quitando la cascarita como si de un huevo cocido se tratara. Yo he hecho sólo seis huevos, aunque la receta del brownie la he hecho completa, y con lo que me ha sobrado he hecho un brownie individual. 
 INGREDIENTES (Para 12):

  • 12 huevos blancos, cuanto más grandes mejor (los míos no lo eran, son de las gallinas de mi amiga Maria José y éstas no los ponen excesivamente grandes)
  • Agua
  • Sal
  • Colorante alimentario en gel
  • Servilletas decoradas
  • Clara de huevo pasteurizada
  • Vinagre blanco
  • Para el brownie:
  • 3 huevos
  • 125 gr. de mantequilla
  • 100 gr. de azúcar
  • 200 gr. de chocolate (yo he puesto chocolate postres 70% Cacao de Lindt)
  • 125 gr. de harina
  • 3 cucharadas soperas de cacao (esto es opcional, yo la próxima vez no se lo pongo, me parecieron unos brownies un poco pesados)
  • Una pizca de sal

 PREPARACIÓN:
Lo primero que tendremos que hacer es lavar bien los huevos por fuera, limpiando cualquier tipo de impureza. Después de ésto abriremos un hueco en cada uno de los huevos con la ayuda de un sacacorchos, dejándolo del tamaño del meñique. Con la ayuda de una brocheta batimos el huevo dentro para que salga con más facilidad después. Vaciamos todos los huevos (podéis usarlo para hacer tortilla o algún revuelto). Limpiamos con agua por dentro hasta que ésta salga limpia. E introducimos dentro de un bol con agua salada (100 gr. de sal por cada litro de agua), procurando llenarlos del mismo agua para que no floten. Dejamos durante al menos media hora dentro del agua salada.
Una vez bien limpios los sacamos y dejamos escurrir sobre papel absorbente. Si queremos decorarlos sólo con servilletas, reservamos. Si queremos tintarlos cogeremos un vaso de agua, llenamos de agua dos tercios, añadimos una cucharada de vinagre blanco, y echamos unas gotas de colorante alimentario en gel, del que más nos guste, procurando no oscurecer mucho el agua, ya que hay que tener en cuenta que después el color definitivo dependerá del tiempo que mantengamos dentro el huevo. Yo los tuve un poco más de dos minutos cada uno de ellos, y preparé dos vasos de agua, uno con colorante rosa y otro verde (los dos de la marca Wilton, que son muy fáciles de encontrar). Sacamos delicadamente con un cuchara, y dejamos sobre papel absorbente, sin tocar mucho y procurando que haya soltado todo el agua tanto exterior como interior, porque nos podrían quedar manchas después en el lugar donde se apoye el huevo. Dejamos secar completamente (yo toda la noche). 
Después prepararemos el brownie, para ello batimos los huevos con el azúcar, mientras calentamos en el microondas, a golpes de 30 segundos, el chocolate con la mantequilla. Dejamos templar el chocolate, y entonces añadimos al la mezcla de huevo y azúcar. Después añadimos la harina tamizada, junto con el cacao y la sal, con la ayuda de una espátula y vamos integrando todo.  Antes de introducir el brownie en el huevo añadiremos dentro un poco de aceite, moviendo bien para engrasar por dentro todo el huevo, para que no se nos pegue después el brownie. Introducimos en una manga pastelera con una boquilla lisa (la mía la nº 10 de wilton), rellenamos cada huevo casi hasta arriba, dejando un poquito sin rellenar, porque luego subirá un poco. Introducimos cada huevo dentro de un molde para magdalenas, poniendo debajo papel de aluminio para evitar que se muevan los huevos, ya deben hornearse con el hueco hacia arriba. Horneamos durante unos 25 o 30 minutos. Puede ser que se os salga brownie por el hueco. Pero después de sacarlos limpiaremos los restos con un paño húmedo. Sacamos los huevos cuando al meter una brocheta ésta salga limpia. Dejamos enfriar totalmente. Los huevos que no hemos decorado, una vez fríos, los decoraremos con las servilletas. Para ello elegimos unas servilletas bonitas. Nos quedamos con uno de los cuadrados, quitando todas las capas y dejando sólo la que tiene el dibujo. Con la ayuda de una brocha de cocina mojada en clara de huevo pasteurizada vamos pegando al servilleta al huevo, poniendo el huevo en el centro de la servilleta y pegando desde el centro hasta el exterior de ésta, una vez pegado por todos lados, moveremos ésta para evitar las arrugas que nos vayan quedando, recortamos el exceso de servilleta. Y dejamos secar, primero por un lado y después dándole la vuelta para que se seque por el otro lado. Una vez secos, ya estarán listos.
Como ya os he dicho la receta del brownie no me entusiasmó en exceso, os dejo el enlace de la receta de brownie que yo tengo publicada, aunque la haréis sin frutos secos. O si vosotros tenéis la vuestra podéis hacerla con ella. Si nos sobra masa ésta la hornearemos en moldes individuales.
Feliz lunes santo.

viernes, 11 de abril de 2014

TORRIJAS FRANCESAS (PAIN PERDU À LA FLEUR D´ORANGER) #DÍADELATORRIJA

La Semana Santa es muy rica gastronómicamente hablando. En sólo una semana somos capaces de ingerir más calorías que en todo un mes completo, y es que, ¿quién se puede resistir a esos aromas tan embriagadores?. Cada región tiene dulces típicos de esta época, pero si hay uno que es de toda la geografía española, ese es, sin duda, la torrija. Por eso desde la blogosfera se decidió hacerle un pequeño homenaje con el #díadelatorrija, y ese es hoy, que también coincide con el Viernes de Dolores, el pistoletazo de salida a la Semana Santa. Aunque estas torrijas son un dulce típico francés, una variante un poco distinta a las nuestras. La base de estas torrijas está en un pan brioche, yo he usado pan para torrijas casero, que ya os enseñaba hace unos años en el blog, dándole forma de pan de molde, para poder cortar después el pan en rebanadas. Y es que no tenía muy claro qué variante de torrijas iba a preparar, salvo que iba a hacerlo con el pan para torrijas, y una vez horneado éste encontré la receta de estas torrijas francesas en el blog Dulce tradición. Por lo que la receta no es exactamente la misma, ya que la receta base del pan es distinta. Yo os enseño la mía.



INGREDIENTES (para doce torrijas como las de la foto):
  • Pan casero para torrijas (usaremos la receta que ya os puse en este enlace, aunque en lugar de hacer dos barras le daremos forma de un pan de molde).
  • Para las torrijas:
  • Doce rebanadas de pan para torrijas
  • 800 ml. de leche entera
  • 200 ml. de nata
  • 3 huevos
  • 1 vaina de vainilla
  • 2 cucharadas de agua de azahar
  • Una pizca de canela
  • 100 gr. de mantequilla
  • Azúcar morena para caramelizar


PREPARACIÓN:
Preparamos el pan con un día o dos de antelación, si usamos la receta del pan brioche del blog Dulce tradición tendremos que hacerlo con más días de antelación para que el pan esté seco, unos tres días. 


Una vez haya pasado este tiempo cortaremos el pan en rodajas gruesas. Por otro lado calentamos la leche y la nata junto con el azúcar. Cuando llegue a ebullición, retiramos del fuego, añadimos la vaina de vainilla, el agua de azahar y la pizca de canela molida. Dejamos infusionar unos 20 minutos o hasta que haya templado la leche.


 Añadimos los tres huevos batidos e integramos bien. Disponemos las rebanadas de pan en dos fuentes y repartimos la mezcla sobre las dos bandejas. Vamos dándole la vuelta a las rebanadas cada cinco minutos,hasta que se empapen de todo el líquido. Sobre unos 30 minutos, más o menos tardarán en hacerlo. Después calentamos 25 gr. de mantequilla en una sartén, esperamos a que se derrita y añadimos azúcar moreno por toda la superficie de la sartén, añadimos tres torrijas, dejamos 5 minutos a fuego medio alto por cada lado. Volvemos a hacer lo mismo con las tres siguientes, añadiendo de nuevo mantequilla y azúcar moreno. Así hasta caramelizar todas. Servimos o guardamos en un tupper hasta la hora de tomarlas (yo las prefiero calientes).

Pues ya podéis disfrutar este fin de semana y la próxima semana de estos dulces, que luego llega mala época para acumular calorías. Y no me despido sin felicitar a todas las Dolores, Lolas, Lolitas y demás variantes.
Feliz fin de semana.



miércoles, 9 de abril de 2014

BACALAO AL HORNO CON ESPINACAS


 En Semana Santa el bacalao es el rey, y una de sus compañeras de equipo son las espinacas. El de hoy es un plato básico que vi en una revista, poco calórico, fácil de preparar, y sin calentamientos de cabeza para desalar el bacalao, ya que lleva filetes de bacalao fresco, de fácil compra en pescaderías. De nuevo la materia prima es la protagonista del plato: espinacas, bacalao, cebolleta, zanahoria, vino, caldo de pescado y un AOVE de calidad, como el que hoy os presento, que fue otro de los que se vino de GastroAOVE, Olisierra Gourmet de la S.C.A. Nuestra Señora de la Fuensanta, cuya característica principal es ser muy afrutado. 
INGREDIENTES (Para cuatro personas):

  • 800 gr. de filetes de bacalao fresco (si es grande con uno de ellos tendréis suficiente)
  • 2 zanahorias
  • 1 cebolleta
  • 1/4 kg. de espinacas frescas
  • 3 cuchadas de pan rallado
  • 1/2 limón
  • 1 diente de ajo
  •  1/2 vaso de vino blanco
  • 1 cucharada de harina
  • 1 ramita de tomillo
  • 100 ml. de caldo de pescado
  • 3 cucharadas de AOVE
  • Sal

PREPARACIÓN:
Limpiamos las espinacas, las lavamos y las cocemos en agua con un poco de sal, durante unos 2 o 3 minutos. Retiramos, escurrimos el exceso de agua y dejamos enfriar. Lavamos y pelamos las zanahorias y las cortamos en rodajas. Picamos la cebolleta en cuadraditos. Calentamos en una sartén el AOVE y sofreímos las zanahorias y la cebolleta durante unos cuatro minutos. Añadimos las espinacas, sazonamos, espolvoreamos las cucharada de harina y tostamos durante un minuto. Bañamos con el caldo de pescado hirviendo y cocemos durante 5 minutos. Vertemos la salsa obtenida en una fuente.
Retiramos las espinas del bacalao, lavamos y secamos con papel absorbente éste.  Cortamos en trozos medianos y colocamos en la misma fuente donde hemos colocado la salsa, regamos todo con el vino y sazonamos ligeramente. Lavamos el limón, rallamos la mitad de la cáscara y mezclamos con el pan rallado y el ajo rallado. 
Espolvoreamos con esta mezcla la superficie de la fuente de horno y cocemos en el horno precalentado a 180º durante unos 15 o 20 minutos. Añadimos el tomillo a la hora de servir.
La suavidad de la crema de espinacas contrasta con la corteza del bacalao, quedando entre estas dos capas el bacalao en su punto. Lo que lo hace un plato ideal para disfrutar del bacalao y de la verdura. Un plato que se puede tener preparado también con antelación, con la comodidad de hornearlo a última hora. En definitiva, otra propuesta más para esta Semana Santa que ya está a la vuelta de la esquina.
Feliz miércoles.
Lidia.

lunes, 7 de abril de 2014

SOLOMILLO RELLENO CON QUESO Y DE CABRA Y TOMATES SECOS Y PATATAS CHIPS ONDULADAS

 Entramos en la semana previa a la Semana Santa, por lo que ya tenemos que ir olvidando los platos de carne en nuestra dieta,y dando paso a otros platos más acordes con la Cuaresma,  pero antes os quería dejar esta idea. Ya he comentado en varias ocasiones que el solomillo de cerdo tengo que tomarlo disfrazado, ya que no es una de mis carnes favoritas. Este tipo de preparaciones es de las que triunfan siempre en la mesa. La elaboración no es nada complicada ni laboriosa, además es un plato que podemos preparar con antelación y una vez que lo llevemos a la mesa, calentarlo un poco o presentarlo sin calentar. En esta ocasión he querido acompañarlo de unas patatas chips, también fáciles de preparar, cortadas con la mandolina, para darle el efecto ondulado de las comerciales. Y para terminar el conjunto el vino, otro de los grandes vinos granadinos, el Muñana 3 Cepas, del que os hablo más abajo. 
INGREDIENTES (Para 6 personas):

  • 2 solomillos de cerdo de unos 300 gr. cada uno
  • Aceite de Oliva Virgen Extra
  • 150 gr. de queso de cabra
  • 8 hojas de albahaca
  • 10 tomates secos en aceite
  • 300 gr. de bacon ahumado
  • 1 diente de ajo
  • 100 ml. de caldo de carne
  • 3 cucharadas de nata para cocinar
  • Sal
  • Pimienta 
  • Patatas nuevas (dependerá del tamaño, pero una patata por persona aproximadamente)
  • Aceite de oliva suave para freír las patatas
PREPARACIÓN: 
Picamos finamente los tomates secos, bien escurridos del aceite de conservación (si los tenéis deshidratados, tendréis que tenerlos en agua durante unas horas para hidratarlos). Mezclamos con el queso de cabra en dados, y con las hojas de albahaca bien picadas. Salpimentamos la mezcla y dejamos reservado. Practicamos un corte a lo lardo de los solomillos sin llegar al fondo. Salpimentamos y rellenamos con la preparación anterior. Cerramos los solomillos, envolvemos en las lonchas de bacon y sujetamos con un hilo de cocina o con palillos de dientes. Precalentamos el horno a 200º. 

Calentamos dos cucharadas de AOVE en una sartén y doramos un ajo hasta que tome color. Retiramos el diente de ajo y marcamos en la misma sartén los solomillos por todos los lados. Trasladamos éstos a una fuente refractaria y terminamos la cocción en el horno durante unos 15 o 20 minutos a 190º (o un poco más, si son más grandes los solomillos, aunque no debemos pasarlos en exceso). Desglasamos los jugos de la cocción con el caldo de carne y agregamos la nata líquida. Salpimentamos y dejamos reducir unos 10 minutos hasta que espese la salsa. Lo ideal es dejar reposar los solomillos para poder cortarlos después con facilidad, por lo que los haremos con antelación. Para hacer las patatas chips, lavaremos y cortaremos unas cuantas patatas, y cortamos en lonchas finas onduladas con la ayuda de la mandolina.  Calentamos abundante aceite de oliva suave y vamos friendo las patatas por tandas, no tardaran mucho, puesto que son finas, pero tendremos que esperar a que empiecen a dorarse por los filos, ya que si no están suficientemente crujientes después se ablandarán con facilidad. Sacamos y dejamos escurrir el exceso de aceite sobre papel absorbente. Continuamos hasta freírlas todas. Servimos el solomillo en rodajas, acompañamos con un poco de salsa y junto con las patatas chips.
 El vino que os traigo hoy es, como ya he dicho, uno de los más conocidos de los vinos granadinos. De las Bodegas Señorío Nazarí, el Muñana 3 cepas del 2007 (aunque ya tenemos a la venta el de 2008, a un precio aproximado de 15 euros la botella). Un vino cuya nota de cata es la siguiente: "Color cereza con brillos granates vivos. En nariz, aromas a fruta madura, confitura de frutos negros, cacao amargo y toques balsámicos. Marcada acidez, buen ensamble de fruta y roble mineral. Crianza 12 meses en barricas de Roble Francés, y 12 meses en botella en cuevas naturales". Según la bodega se trataba de conseguir un vino potente y complejo pero a la vez amable al paladar, que nos muestra la suavidad, color, aromas y fuerza agradable de la variedad Syrah junto con la estructura y poder de ensamblaje de la Cabernet Sauvignon, añadiéndole la suavidad de la Merlot. En definitiva, un gran vino que podemos tomar con platos de carne como el que os presento hoy.
Con estas propuestas os dejo, esperando que paséis un buen lunes.
Lidia.

viernes, 4 de abril de 2014

PUDIN DE CHOCOLATE

 Para terminar la semana os traigo una receta de aprovechamiento. Si no sabéis que hacer con esa barra de pan que os queda dura del día anterior, podemos convertirla en un postre de lujo. No es más que la receta del pan de calatrava que hace tiempo publicaba con el añadido de unas cucharadas de cacao el polvo. Hará las delicias de los chocolateros de la casa, siendo un postre muy fácil de preparar y también muy fácil de acabar, ya que es ideal para terminar una comida familiar. Además si le ponéis un poco de nata montada por encima seguro que nadie se podrá resistir.
INGREDIENTES:


  • 250 gr. de pan del día anterior
  • 3 huevos
  • 4 cucharadas soperas de cacao en polvo (yo puse Valor)
  • 1 vaso de azúcar
  • Medio litro de leche entera
  • Para decorar:
  • 200 ml. de nata para montar
  • Dos cucharadas soperas de azúcar glass 


PREPARACIÓN:
Precalentamos el horno a 180º y metemos una bandeja o fuente con agua, donde podamos meter después el molde plum cake que usaremos para hornear el pudin. Cortamos el pan en rebanadas e introducimos en la leche para que se vaya ablandando. Después añadimos los huevos y el azúcar y trituramos todo, añadimos el cacao en polvo y disolvemos bien. Podemos triturar antes de añadir el pan, para luego ir añadiendo trozos de pan y una vez horneado encontrarnos con esos trocitos de pan. En mi caso lo trituro todo para adquirir una textura más fina. Una vez mezclado o triturado todo, engrasamos un molde (yo con spray desmoldante) y vertemos la mezcla. 
Introducimos el molde en el horno, dentro de la bandeja o fuente de agua, procurando que el agua de la fuente o bandeja llegue sobre la mitad del molde. Horneamos 45 minutos o un poco más, hasta que podamos comprobar con una brocheta que el pudin está hecho (lo sabremos cuando ésta salga limpia). Dejamos enfriar fuera del horno, pero dentro de la bandeja donde la hemos horneado. Cuando se enfríe meteremos el molde en la nevera y dejaremos enfriar, mejor de un día para otro. Cuando vayamos a servir montaremos la nata, con unas varillas eléctricas, y cuando ya esté casi montada, añadiremos el azúcar glass. Introducimos en una manga pastelera con una boquilla rizada y decoramos el pudin con ella.
Y con este pudin os dejo este fin de semana, para que lo disfrutéis en familia, que es como se disfrutan este tipo de postres. Feliz fin de semana.
Lidia.

miércoles, 2 de abril de 2014

TIMBAL DE PATATAS A LO POBRE CON HUEVO Y GULAS

 Seguimos probando los AOVEs que me traje de GastroAOVE, Bravoleum ha sido uno de los ocho AOVEs de Jaén Selección 2014, uno de los ocho primeros de este año. Ya os imaginaréis la calidad que tiene. Está catalogado dentro de lo que se conoce como Aceite de Oliva Vírgenes Extra de Alta Gama. Es de variedad picual. "Conseguido entre los meses de octubre y noviembre y mediante extracción en frío, es un aceite agradable al paladar, poco picante y muy tenue amargor hace que los sabores frutados de aceituna verde, almendra dulce, tomate e incluso plátano nos dejen un sabor incomparable.". No he querido arriesgar mucho con el maridaje de este AOVE. Por lo que he ido a lo seguro y he preparado el mismo plato con el que lo maridaron desde el catering Mas sabor en la cena que nos ofrecieron en Martos: un timbal de patatas a lo pobre con huevo y gulas. Si no os gustan las gulas el plato no os gustará, pero si os gustan, el plato es espectacular, recordando a los huevos rotos con patatas y gulas. La calidad de cuatro productos convierten a este plato en un plato de lujo.
INGREDIENTES (para dos raciones):

  • Cuatro patatas medianas
  • 200 gr. de gulas (yo puse La gula del Norte)
  • 2 huevos (si pueden ser, ecológicos)
  • Aceite de oliva suave (para freír las patatas)
  • AOVE Bravoleum (para saltear las gulas y rociar el timbal)
  • Dos dientes de ajo (podéis poner una guindilla, yo no la puse por los niños)
  • Sal

PREPARACIÓN:
Calentamos el aceite de oliva suave en una sartén amplia, cuando esté caliente añadimos las patatas cortadas en rodajas de más o menos medio centímetro de grosor. No debemos cubrir las patatas con el aceite, a diferencia de lo que ocurre con las patatas fritas tradicionales. No queremos que nos queden crujientes, aunque tampoco cocidas, tendríamos que conseguir un punto intermedio. Tapamos con una tapadera y dejamos cocinar durante unos quince minutos.

Una vez hayamos conseguido ese punto de las patatas salamos y sacamos de la sartén y escurrimos el exceso de aceite. En esa misma sartén, con un poco de aceite, freímos los huevos. Y en otra sartén, añadimos un poco de AOVE, cortamos dos dientes de ajo en rodajas y cuando empiecen a dorarse añadimos las gulas y las salteamos unos minutos. 
Una vez todo preparado, añadimos un hilo de AOVE a la misma sartén donde hemos frito las patatas y los huevos, añadimos las patatas de nuevo, cuando esté caliente el AOVE, echamos los huevos fritos y los rompemos sobre las patatas. También echamos la mitad de las gulas, removemos un poco hasta que se integre todo y sacamos. Emplatamos con la ayuda de un aro de emplatar en el plato de servicio. Coronamos el timbal con las gulas que nos queden. Decoramos con un poco de cebollino o perejil.
En casa a Laura le gustan mucho las gulas, es curioso que a muchos niños les gusten, mientras que hay adultos que ponen cara de asco cuando las ven. Como todo, es cuestión de probarlas, si a los niños les gusta no puede ser nada malo, ¿no?. Os voy a dejar el enlace de un post muy interesante sobre las gulas que escribió Carlos Dube hace unos años, que despejará muchas dudas sobre el producto en sí. 
Feliz miércoles.
Lidia.

lunes, 31 de marzo de 2014

PASTA CON VERDURAS, POLLO Y SALSA DE SOJA

Para empezar la semana un plato completísimo de pasta, pollo, verduras y salsa de soja. Mi amiga Maribel me habló de la pasta que preparaba el cocinero del Restaurante La Bahía (Playa del Peñón, Salobreña), donde ella trabaja, para el personal del restaurante. Me dijo que era una pasta con verduras y que estaba muy buena, así que me interesé por el plato, y me comentó los ingredientes que le ponía. No se si se parece al plato que ellos toman, pero creo que en esencia tiene que ser muy parecido. En casa nos ha encantado, la mezcla de verduras es brutal, brócoli, espárragos trigueros, zanahoria, tres variedades de setas, pechuga de pollo que previamente va cocida y luego salteada, regado con salsa de soja y conjugado con pasta. Es uno de los mejores platos de pasta que tengo publicados, y eso que tengo bastantes. No sólo seduce por los ingredientes, sino por el colorido de los mismos, por lo que será un plato de éxito asegurado, ya me contaréis. 

Y si además hemos puesto un AOVE de primera, no nos queda duda de que es un platazo. En esta ocasión he usado Oro de Cánava de la D.O. Sierra Mágina . Un AOVE selección de cosecha temprana que está muy acostumbrado a recibir muchos premios, cuyas características son: olor frutado intenso de aceituna verde, gran complejidad entre aromas verdes y frutos secos: hierbabuena, tomatera y piel de plátano con matices maduros de almendra y manzana. Sabor limpio, fragante, con armonía entre el amargo ligero y el picante progresivo. Muy estructurado y persistente. No es la primera vez que os hablo de AOVEs de Sierra Mágina o de la misma Denominación de Origen. Ya hace unos meses que conocí a su gerente, Jesús Sutil, y entonces ya me comentó que estaba interesado en venir a la costa tropical granadina a hablar de AOVEs. Una idea que encantó a Andrés Parra, director de la Escuela de Hostelería de Salobreña, y que se materializó en una cata de aceite que tuvo lugar la semana pasada en la sede de la misma Escuela, y que fue organizada de forma magistral por el mismo Andrés, que está consiguiendo que nuestra Escuela de Hostelería no sólo sea un referente en la Costa Tropical, sino en toda la provincia. 

Es sólo la primera de las colaboraciones que se va a hacer en la Costa entre la D.O. Sierra Mágina y la Escuela de Hostelería de Salobreña. Ya os seguiré informando. Ahora vamos con la receta.

INGREDIENTES (Para cuatro personas):
  • 350 gr. de pasta corta (en este caso usé una de LIDL)
  • Media pechuga de pollo sin hueso
  • Medio brócoli
  • 8 o 9 espárragos trigueros
  • Una zanahoria
  • 200 gr. de surtido de setas frescas (las mías shiitake, de ostra y de chopo, las compré en Alcampo, pero si no conseguís las mismas podéis poner las que más os gusten)
  • Salsa de soja
  • AOVE Oro de Cánava
  • Sal
  • Pimienta
PREPARACIÓN:
En un cazo con agua salada ponemos a cocer la pechuga de pollo durante media hora aproximadamente, o hasta que veamos que está cocida. Reservamos. Mientras, ponemos también a hervir agua salada para la pasta y otro cazo para el brócoli. La pasta la coceremos según las instrucciones y minutos del fabricante, y el brócoli lo dejaremos unos cinco minutos, ya que terminaremos la cocción en la sartén. En una sartén cubriremos con el AOVE y salteamos durante unos minutos los espárragos troceados, a continuación añadimos la carne que habremos cortado en trozos pequeños, y las setas también cortadas. Salteamos todo el conjunto durante unos minutos. Después cortamos en láminas finas la zanahoria (yo lo he hecho con el mismo pelador) y la añadimos a la sartén, también el brócoli cocido  y escurrido, vertemos un chorreón de salsa de soja y salteamos un par de minutos. Añadimos pimienta, y comprobamos de sal, ya que la salsa de soja es salada, y a lo mejor no es necesario añadir. Por último añadimos la pasta cocida y escurrida y removemos todo. Servimos.
Es un plato contundente, pero no se hace nada pesado porque carece de salsas, aunque es un buen plato único que reúne verduras, pasta, pollo y AOVE. Realmente delicioso.
Feliz lunes.
Lidia.